Una hidroeléctrica que se construye en el río Chico, en su recorrido por la provincia de Veraguas, mantiene intranquilos a los moradores de Natá y Aguadulce en la provincia de Coclé, los cuales se abastecen de agua potable de esta fuente hídrica.
El proyecto se construye en un río que no es caudaloso y que todos los años se seca, lo que aumenta la preocupación de los lugareños.
“Estamos en época de lluvias y hay lugares donde no llega el agua, y si a esto le sumamos una hidroeléctrica se empeoraría la situación, pues lo más probable es que llegue poca agua potable a la comunidad, sin contar con la calidad que podría presentar”, dijo Rafael Ledezma, morador de Aguadulce.
Mientras, la promotora cultural, Telva Núñez de Córdoba, consideró ilógico que no se tomara en cuenta la opinión de los aguadulceños y natariegos, que son los que realmente se benefician del río, por el simple hecho de que el proyecto se encuentra en Veraguas.
Este lunes los aguadulceños asistieron a la sesión del Consejo Municipal a protestar, aunque el representante Jorge Herrera, de Los Barrios Unidos, estima que con el avance del proyecto “no hay acciones que tomar”.
ACCIÓN TARDÍA
“Veo difícil que se pueda detener esta construcción por lo avanzada que está. Lo más que podemos hacer es presionar para que se construya una nueva potabilizadora que abastezca de agua a la comunidad”, manifestó.
Para Abad Barrios, productor cebollero de Natá, es necesario que la Autoridad Nacional de Ambiente (Anam) aclare esta situación, y si es necesario, detenga de inmediato el proyecto, toda vez que se desconocen sus ventajas y desventajas.
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